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jeudi 17 novembre 2016

Clés pour affiner son regard de lecteur (2)

« Rêve inlassable de vaincre la mort, toujours
assassiné par les choses, toujours renaissant dans l’esprit. 
Pour moi, c’est cela, avant tout, la littérature »
Michel Rio
(4 dernières lignes de la postface d’Arthur, p. 169,
texte publié dans Le Magazine littéraire n° 382, décembre 1999)



Un cours de formation pour professeurs —portant sur la lecture et la recherche à l'ère du numérique— me contraint à publier sur mon blog des clés pour affiner ou aiguiser son regard de lecteur. Publiée une première partie de ce petit projet, voici le deuxième volet de ces perspectives pour réfléchir au fait de lire, pourquoi, quoi, comment, réserves...
Dans ce billet, je laisse la parole à des amis-proches que je tiens pour des maîtres, qui ont tout vécu dans le domaine des livres et ont eu la gentillesse et la générosité de m'offrir un bout improvisé de leurs idées en la matière. J'y ai ajouté des propos parus dans la presse de Michel Rio —écrivain de ma connaissance qui sort du commun et que j'ai eu le plaisir de traduire à plusieurs reprises.
La vignette en bas du billet est une création de El Roto. Elle fut publiée par El País (11/05/2016). Et la coda en contrepoint sur laquelle s'achève ce joli billet est un sonnet de Diego de Torres Villarroel (Salamanque, 1694-1770).

1) Amelia Gamoneda (Docteure ès Philologie française et professeure à l'Université de Salamanque, critique littéraire, traductrice, amie de la poésie et vraiment caetera) :

El primer criterio para saber si conviene atender a la opinión de un texto que lees es verificar si su propia sintaxis es correcta. No hay buen razonamiento sin buena sintaxis. Es una cuestión de hemisferios cerebrales y mapas neuronales.

Las verdades dóxicas suelen ser verdades tóxicas.

Para descubrir la intencionalidad de un texto no hay que preguntarse qué es lo que dice sino qué es lo que hace: ¿cuál es su estrategia? ¿convencer, sorprender, emocionar, enfadar, captar benevolencia, establecer confianza, ofrecer intimidad...?

La primera intención de un texto no es nunca transmitir un contenido sino retener a su propio lector en la lectura. El primer objetivo de todo texto es ser leído. A menudo ello suele tener una incidencia en el propio mensaje, forzosamente secundario.

La claridad es la cortesía de la inteligencia (la cortesía del filósofo, decía Ortega). Pero la complejidad (y no la complicación) es el reconocimiento de la inteligencia del otro.
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2) Constantino Bértolo (Professeur de Langue et de Littérature, critique littéraire incomparable, bourré de critère, écrivain éventuel et éditeur : Punto de Partida, Debate et Caballo de Troya) :

LEER, ¿PARA QUÉ?

Podría entenderse que la actividad de leer encuentra su sentido cuando esa actividad hace evidente que el sentido no está en la posible respuesta sino en el propio hecho de que la pregunta aparezca. El sentido de leer sería la aparición de la pregunta, del mismo modo que el sentido de la vida es la pregunta sobre el sentido de la vida porque, en definitiva, valga la tautología, el sentido de toda actividad humana es la pregunta sobre su sentido. La pertinencia de lo humano reside en esa pregunta, en su capacidad para hacerse esa pregunta, en la facultad de preguntarse sobre el sentido de ser un ser con facultades cognoscitivas.
Pero el hombre puede leer sin preguntarse por el sentido de leer y puede vivir sin preguntarse por el sentido de la vida. ¿Significa eso que ese hombre no lee o no vive ? No, sólo significa que ese hombre todavía no ha encontrado el sentido de lo que hace. Que todavía no lo ha encontrado pero puede encontrarlo. O no encontrarlo. Lo importante es que aquella facultad para encontrar exista. Lo importante es que esa actividad - leer, vivir - contiene esa facultad y que esa actividad está dirigida y orientada precisamente a que esa pertinencia - preguntarse - se ponga de relieve, se revele, aparezca.
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3) Juan Luis Conde (mon semblable, mon frère, Docteur ès Philologie Latine, et ici le terme "latin-e" est rigoureux, non une conquête française en Amérique. Écrivain surtout, traducteur toujours, analyste en catimini et professeur multifonction...)

El discurso revolucionario (DR) y el discurso del status quo (DSQ)

Los discursos cambian, los objetivos permanecen: el discurso del status quo protege los privilegios de quienes los tienen; el discurso revolucionario los desafía. Hay algunas características, sin embargo, de los discursos enfrentados que permanecen a través de sus modulaciones.

1) El discurso ganador del status quo es el de la inactividad, por eso su argumento de más peso es: “¿Qué más da? Todos son iguales. Se van a quitar esos y van a venir otros peores...” Se trata de una llamada al quietismo.

El DR identifica, señala causas, da nombres. Debe dar a entender la importancia de sacudir el status quo para que “los que están” no puedan sentirse impunes. “Vendrán otros peores, quizá, pero estos que están no se irán de rositas. Cuando lleguen los peores, habrá que volver a empezar.” El status quo no puede sentirse impune.

2) DSQ: Transferir las inconsistencias del sistema a razones de la naturaleza o de la vida. “Es así, siempre ha sido así, siempre seguirá siendo así...”

Una oración del libro de Alcohólicos Anónimos dice: "Señor, dame fuerzas para cambiar lo que puede cambiarse, paciencia para soportar lo que no puede cambiarse y sabiduría para distinguir lo que puede y lo que no puede cambiarse.” Como el miembro de Alcohólicos Anónimos, el DR debe esforzarse por deslindar lo que pertenece al sistema y lo que pertenece a la vida - debe distinguir entre lo que puede y no puede cambiarse. Pero debe subrayar la posibilidad del cambio y acompañarse de abundantísimos ejemplos de cambios sociales a lo largo de la historia. El DR podría titularse "las metamorfosis" - y en último extremo arriesgarse a intentar cambiar lo que no puede cambiarse.

3) El DSQ apunta hacia abajo con su característica manera anónima - hacia quienes están peor que uno, para así hacerte bendecir tu suerte. Y así también hacerte despreciar a quienes deberían ser tus aliados.

El DR apunta hacia arriba cuando señala. Se le puede acusar fácilmente de envidia o resentimiento, pero no debe dejarse impresionar por eso. La envidia y el resentimiento pueden ser revolucionarios.

4) El DSQ habla de coherencia e incoherencia para defenderse y atacar. Sus argumentos son ad hominem: "Mira fulanito, tanto hablar del proletariado y vive como un burgués.” Su objetivo es descalificar al portavoz del DR enfrentándolo a sus propios hechos.

El DR debe advertir que no se puede reclamar coherencia como no se puede reclamar heroísmo o santidad, porque sobrevivir en un sistema obliga a hacer cosas que uno no haría con otras reglas del juego. El discurso no tiene por qué ajustarse a los hechos. Hay que encajar la acusación de hipocresía con deportividad: lo que importa es el discurso (predicar con el ejemplo sólo está al alcance de los héroes y el DSQ sabe que hay pocos). Su lema es el del buen maestro: "Haz lo que digo, no lo que hago".
(Siempre que sea posible, el DR debe señalar las contradicciones del sistema: probar que quienes hablan de "estabilidad" no sólo provocan el caos cotidiano, sino que son promotores de experimentos sociales inauditos. Debe probar que quienes hablan de "innovación" son conservadores, que quienes hablan de "libre iniciativa" en realidad quieren esclavos, etc.)
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4) Encore Michel Rio. Propos encore recueillis par Josyane Savigneau pour Le Monde des Livres, le 15 janvier 2009.

(...) [L]a littérature ? "Au fond, la littérature m'assomme, répond-il immédiatement. Je la soupçonne de stupidité. Seule la création littéraire m'intéresse. La première est pléthorique, la seconde est rare. Encore faut-il prendre la peine de chercher l'une dans l'autre. Cueillette fouisseuse et salissante que j'ai cessé de pratiquer depuis longtemps pour glaner dans les disciplines du savoir dont les riches fruits sont bien en vue. Au fait, qu'est-ce que cette création littéraire ? La fausse, ce sont les trouvailles des pseudo-révolutions formelles qui reviennent, pour faire bref, à changer la parure de l'indigence. La vraie, c'est l'ambition sans limite de l'élucidation, qui rapproche les arts des sciences dans une enquête infinie, encyclopédique, sur l'être et les choses, et qui se renouvelle et invente de par son principe même. C'est encore le savoir-faire, c'est-à-dire exprimer tout cela avec un lexique, une invention langagière, un art propre de la composition ou syntaxe musicale, ce qui s'appelle l'écriture. C'est enfin le sens de l'action, ou du récit tendu, gorgé d'événements significatifs. Avec, chaque fois que c'est possible, cette distance de l'humour qui n'est rien d'autre que la forme la plus délectable de la distance critique."
"Mais plus encore que les champs de la création et du savoir, ce qui m'intéresse est le passage de l'un à l'autre. Cela tient sans doute à mes années d'enfance dans le bocage breton, où les limites de champs étaient puissamment marquées par des levées de terre talutées et plantées de grands arbres, le terrain de jeu idéal n'étant pas le champ lui-même mais cette limite à la fois clôture et transition. Plus généralement, il y a la conscience fascinée et inquiète de cette série de passages fondamentaux, scientifiques et existentiels, de la physique à la chimie, de la chimie à la biologie, de la biologie à l'histoire, ou, autrement dit, du quark à la molécule, de la molécule à la cellule, de la cellule à l'homme neuronal de Jean-Pierre Changeux, donc à moi. Ces passages initiaux, bretons ou disciplinaires, ont eu des suites dans mon travail. Passage de l'humour à la mélancolie, de la farce au tragique, de la spéculation à l'aventure, d'un genre à un autre, d'un ton à un autre... Le carrefour parfait de tous les passages possibles, donc de tous les paramètres constituant l'homme et son univers, est pour moi le roman. Ce qui ramène à la vocation librement encyclopédique de la fiction."
Récuse-t-il toujours la notion d'héritage littéraire, de filiation, pour privilégier la relation "horizontale" de la littérature avec tout ce qui est produit en même temps qu'elle et l'enrichit ? "Oui, je persiste à ne pas me reconnaître de père en littérature, ce qui ne veut pas dire que je suis absolument sans famille. Disons que j'ai des "oncles" en méthode. A 11 ans, j'ai découvert Edgar Poe et j'ai été tout de suite fasciné par ce que j'ai identifié plus tard comme l'association d'une incroyable richesse de l'imaginaire et d'une précision presque scientifique de l'écriture illustrant son principe favori : la poésie naît du calcul. Puis j'ai découvert Shakespeare et les romans de Victor Hugo. J'ai tiré de ces trois grands encyclopédistes de la fiction non seulement un plaisir de lecture jamais atteint ailleurs, mais quelques principes qu'ils pratiquent avec une maîtrise incomparable et dont j'ai fait mes propres bases de création littéraire." (...)

El Roto / El País

Diego de Torres Villarroel - Sonnet

mercredi 16 novembre 2016

7 clés pour affiner son regard de lecteur (1)

Ce billet est un peu particulier et je me réserve la probabilité de lui ajouter une suite.

Un cours de formation pour professeurs —portant sur la lecture et la recherche à l'ère du numérique— me contraint à publier sur mon blog 7 clés pour affiner ou aiguiser son regard de lecteur. 7 comme les 7 péchés capitaux, les 7 couleurs de l'arc-en-ciel... ou les 7 messagers qui avaient 7 fléaux, les derniers qui iraient s'abattre sur la terre, car en eux s'accompli[rait] la fureur de Dieu, selon un livre (Dévoilement de Jésus Christ, Apocalypse de Jean, 15, 1-8. Dans mon édition de Bayard, la traduction est due à Jacques Brault et Jean-Pierre Prévost).
Ou un conseil de lecture par jour de la semaine... En fait, il s'agirait de créer un guide ou manifeste destiné à aider mes élèves à mieux choisir leurs lectures. Et j'accorde très volontiers qu'il faut essayer de fortifier leur perspicacité dans la jungle du consumérisme multisupports et ultratechnicisé qui nous accable.

La consigne de la tâche comporte encore deux exigences. Premièrement, il faut poser à nos élèves des questions genre quels sont vos critères à l'heure de choisir un livre, sur quoi vous jetez les yeux ou fixez votre attention quand vous en cherchez un, pourquoi vous vous intéressez à un sujet plutôt qu'à un autre, voire en quoi la couverture ou le maquettage sont dans votre choix pour quelque chose... Deuxièmement, nous devons afficher le manifeste en question sur notre blog en ayant recours à la présentation multimédia qui nous semblerait la plus adéquate. Dommage car, aux yeux de Candide, rien n'est plus adéquat à l'heure de lire qu'un texte bien écrit et sans coquilles —de la même manière que rien ne serait plus nuisible qu'une présentation hygh tech et hyper tendance, quelle qu'elle soit ; comme si un bon texte ne pouvait pas suffire.

Comme il y a en plus une contrainte temporelle, je livre cette enquête pour ainsi dire en chantier (à suivre). J'insère d'abord (1) les 7 clés que m'ont fournies (en castillan) un groupe d'élèves de Nivel Avanzado 2 de Français. Puis (2) ma contribution. Enfin (3), des extraits de Chamfort et de Michel Rio* sur les livres qui prêtent à réflexion.


*Ronde nuit (Éd. Sabine Wespieser, octobre 2016, 120 p.) est son dernier ouvrage.
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(1) Merci beaucoup à Ángeles de la Horra, Juanma Villanueva, Christian Simón Torrico et Rubén Rubio pour leurs contributions empressées que j'insère ci-dessous dans une présentation peu chronophage [sur une plateforme anglo-saxonne débitant des bourdes genre A book really is judged by its cover, Craft a cover slide that people can't resist clicking on, Make sure your title (...) sells your content, Visual is viral, etc., et qui se croit capable de convaincre tout le monde d'être "viral" —ou d'increase sa virality— en même temps grâce à ses suggestions en la matière. Ils fabriquent fièrement un beau programme d'illettrisme : Images are processed by the brain 60,000x faster than text, and get shared more on social media, assènent-ils innocemment]. Merci aussi à ceux qui envoient encore leurs contributions : ne vous inquiétez pas, il va y avoir une suite, minimum, à ce billet



(2) L'ère Gutenberg avait ses traditions en matière livres/lecture qui sont encore là. D'autre part, depuis environ deux décennies et demie, nous vivons une véritable révolution dans le domaine technologique qui est la source de considérables mutations anthropologiques, sociales, professionnelles... : prolifération des supports de l'écrit et de ses canaux commerciaux ou altruistes, activité des auteurs, des maisons d'édition et des média, transformation des activités des amateurs, des habitudes de lecture, développement de l'autoédition...
Cette superposition diachronique dans la synchronie, si j'ose dire, et l’engouement très répandu pour les gadgets technologiques, les réseaux sociaux et les tendances à la coule, doublé de la compulsion, l’absence de répit et de substance, et la culture de l’infantilisme qui s'ensuivent de manière générale, m’incitent à lâcher ici des régurgitations de mon cru sans autre forme de procès :


Astuces préliminaires suggérées par le prof à la hâte

—Ce qui s’annonce dans les grands média, quel que soit son support, tu n’achèteras jamais

—Soumets à un contrôle particulièrement sévère tous les produits de la modernité, notamment ceux conçus en anglais. Le snobisme favorise le strabisme et la mission de la langue impériale est de s'aimer et de semer la soumission.

—Apprends/vis plusieurs langues pour décatégoriser ton esprit. Tu éviteras de surcroît les traductions, trop souvent hâtives, mal payées, voire directement des trahisons minables. Si tu achètes une traduction, rappelle-toi que toutes les éditions ne se valent pas.

—Méfie-toi des réseaux sociaux qui, comme les faits divers, font diversion (Bourdieu dixit), pompent le temps et laminent la concentration : ils sont fort difficilement compatibles avec la vraie lecture.

—Méfie-toi des présentations « innovantes et créatives » découlant des TIC comme de la peste. Sous couvert de créativité, on nous file du vide, du crétinisme et du bourrage de crâne. Le sens se passe de fioritures chronophages et de spectacles (ersatz de sens).

—De la même façon qu'il faut éviter de se gaver de malbouffe, esquive les bouquins dont les conditions de production et de distribution nuisent à la qualité et à la sécurité du ravitaillement cérébral.

—Un critère ne s'improvise pas. Il faut piocher et réfléchir sans désemparer. Le prestige n'est pas un critère -ni le prestige du prestige. Chamfort disait que les succès produisent les succès, comme l'argent produit l'argent (Ch. 450). Bonne nouvelle : les bonnes lectures appellent les bonnes lectures.


(3) Voici la transcription d'extraits de deux écrivains que j'ai beaucoup lus ; l'un, déjà cité, appartient à une époque révolue (Chamfort), l'autre aux temps actuels (Michel Rio, dont les pages ne sont surtout pas à la page). Bien que ces citations précèdent le triomphe d'Internet et des nouvelles technologies de cette ère numérique, je les trouve toujours pleines de brio.

Chamfort (1741-94) sur les livres dans Maximes et Pensées, Caractères et Anecdotes (Garnier-Flammarion, Paris, 1968)

—Ce serait une chose curieuse qu'un livre qui indiquerait toutes les idées corruptrices de l'esprit humain, de la société, de la morale, et qui se trouvent développées ou supposées dans les écrits les plus célèbres, dans les auteurs les plus consacrés ; les idées qui propagent la superstition religieuse, les mauvaises maximes politiques, le despotisme, la vanité de rang, les préjugés populaires de toute espèce. On verrait que presque tous les livres sont des corrupteurs, que les meilleurs font presque autant de mal que de bien. (Chamfort : Maximes Générales, 3)

—Veut-on avoir la preuve de la parfaite inutilité de tous livres de morale, de sermons, etc., il n'y a qu'à jeter les yeux sur le préjugé de la noblesse héréditaire. Y a-t-il un travers contre lequel les philosophes, les orateurs, les poètes, aient lancé plus de traits satyriques, qui ait plus exercé les esprits de toute espèce, qui ait fait naître plus de sarcasmes ? Cela a-t-il fait tomber les présentations, la fantasie de monter dans les carrosses ? Cela a-t-il fait supprimer la place de Chérin ? (Chamfort : Maximes Générales, 15)

—La plupart des livres d'à présent ont l'air d'avoir été faits en un jour avec des livres lus de la veille. (Chamfort : Maximes, Chapitre VII, 425)

—Ce qu'on sait le mieux, c'est : 1º ce qu'on a deviné ; 2º ce qu'on a appris par l'expérience des hommes et des choses ; 3º ce qu'on a appris, non dans les livres, mais par les livres, c'est-à-dire par les réflexions qu'ils font faire ; 4º ce qu'on a appris dans les livres ou avec des maîtres. (Chamfort : Maximes, Chapitre VII, 448)

—On a fait des livres sur les intérêts des princes ; on parle d'étudier les intérêts des princes : quelqu'un a-t-il jamais parlé d'étudier les intérêts des peuples ?  (Chamfort : Maximes, Chapitre VIII, 485)

—Il y a des gens qui mettent leurs livres dans leur bibliothèque, mais M... met sa bibliothèque dans ses livres. (Dit d'un faiseur de livres faits.)  (Chamfort : Maximes, Appendice I, 537)

 —On condamna en même temps le livre De l'esprit et le poème de La Pucelle. Ils furent tous les deux défendus en Suisse. Un magistrat de Berne, après une grande recherche de ces deux ouvrages, écrivit au Sénat : « Nous n'avons trouvé dans tout le canton ni Esprit ni Pucelle. »  (Chamfort : Maximes, Appendice I, 1158)


Michel Rio : extraits d'un entretien avec Le Monde des Livres
—(...) La fiction, et tout spécialement le roman, m’apparaît comme un lieu de liberté absolue. Le seul où rien n’oblige à opérer des segmentations disciplinaires de l’esprit, le seul où on puisse mélanger justement savoir et imaginaire, logique et irrationnel, intelligence abstraite et chair, aventures de la pensée et péripéties du corps, philosophie et «galipettes», pour reprendre le terme de la citation, et aussi individu privé et homme universel. Cela se traduit évidemment dans l’écriture par un mélange proportionnel des tons. C’est une liberté à laquelle ne peuvent prétendre ni le simple divertissement, ni l’essai scientifique, ni la littérature considérée sous le seul angle de l’art, de l’esthétique pure, précisément de cette métaphore qui réclame sottement d’exister par elle-même et pour elle-même.
» Je m’étonne qu’on profite actuellement aussi peu de cette liberté radicale. Je soupçonne que limiter une telle liberté par des pseudo lois des genres est une commodité opportune pour masquer l’indigence des auteurs ou les nécessités du commerce. En tout cas, c’est cette liberté de sens et de ton, de pensée et d’écriture, qui m’a attiré vers la fiction, tout spécialement le roman, dans la mesure où, au contraire de ce que prétend le personnage provocateur que vous citiez, elle ne m’oblige pas, précisément, à trancher entre savoir et imaginaire. Cette relation dialectique est son seul lien avec ses origines, avec «cet effroi qui l’a fait naître», lorsqu’elle s’efforçait d’expliquer le monde dans son ensemble. Brisez ce lien, et effectivement il ne reste plus que la «criarde métaphore» qui continue à fonctionner dans le vide, on ne voit pas bien dans quel but.
—Dans Rêve de logique , vous dites que la littérature «hésite entre deux cloaques, la chapelle et les variétés». Qu’entendez-vous par «chapelle»? Est-ce que c’est justement cette culture de la métaphore pour elle-même, c’est-à-dire d’une forme vide, dont vous parliez?
—À peu près. C’est ce qui est défini dès Mélancolie Nord, mon premier roman, comme «la fascination de la littérature devant son propre signifiant, l’écriture», ou ailleurs dans Rêve de logique comme «la quête forcenée de l’institution de codes». Laboratoires d’esthétique maquillés en laboratoires de la pensée, d’où sortent ces petites révolutions normatives qui plaisent tant à la critique et à l’histoire littéraires.
—Lorsque vous dites préférer l’ouvrage scientifique à la littérature de chapelle, vous choisissez votre laboratoire?

—Oui. Parce que, des deux laboratoires, seul le scientifique se préoccupe véritablement d’élucidation, ce qui est à mon avis aussi le rôle de la littérature, d’une manière subjective, mais sans limitation de son objet. Cela a été son rôle depuis le début, et ça l’est encore, malgré les dépossessions apparentes que lui ont causées les disciplines. Elle est toujours le lieu de rencontre parfait de tout ce qui constitue l’homme. L’homme concevant et l’homme imaginant, le logicien et le rêveur.
» En fait, je vais chercher le sens où il se trouve, et je le trouve davantage à l’officine qu’à la chapelle. Je disais récemment, dans une université américaine, devant un auditoire d’étudiants et de professeurs de lettres, qu’à mon sens la plus grande révolution littéraire du siècle ne se trouvait pas chez Proust, Kafka ou Joyce, ni dans le dadaïsme, le surréalisme ou le nouveau roman, mais dans la relativité d’Einstein, les relations d’incertitude de Heisenberg ou la conception de la matière comme sujet soumis à l’histoire par l’hypothèse du big-bang. Il y a eu dans la salle un certain flottement. Et cependant toute altération de la position physique de l’homme dans l’univers doit correspondre à une altération de sa position intellectuelle et affective, donc du discours littéraire qui est le calcul de toutes ces coordonnées. C’était un exemple limite, mais je le crois vrai.
—Vous avez pris là l’exemple de la physique. Un personnage d’Archipel définit «la trinité qui fonde notre vision du monde» en ajoutant à la physique la biologie et l’histoire.
—Oui, ce sont à mes yeux les trois sources principales du sens pour le logicien dans son incessante discussion avec le rêveur. (...)
—Cependant, pour en revenir à l’écriture, ou à la métaphore, ou au style, vous posez la poétique, dans Rêve de logique, comme un des trois fondements nécessaires de la littérature, avec cette vision du monde informée dont vous venez de parler, et l’action que vous appelez aussi «les tribulations du héros». Vous faites même de la poétique la seule spécialité de l’écrivain. Est-ce que cela ne tend pas à placer l’écriture au centre de l’exercice littéraire et à justifier le débat esthétique?
—Un écrivain, par opposition à un auteur, se définit surtout par une écriture identifiable, une idiosyncrasie faite de l’utilisation particulière du lexique, de la syntaxe et de la musique d’une langue naturelle. C’est évidemment la chose la plus rare, la plus difficile à acquérir. Mais bien que cette poétique personnelle soit le fondement même de la littérature, elle entre pour moi dans une hiérarchisation et doit être l’esclave du sens, une sorte d’esclave impératif ou dictatorial, mais un esclave. Ce n’est pas seulement une source de plaisir, mais aussi, sur le plan sémantique, un considérable accroissement de l’effet persuasif. Une simple phrase d’écrivain, n’importe laquelle, doit s’adresser à la fois à l’intelligence et à l’oreille interne. Disons que c’est lorsque le sens le plus dense trouve sa musicalité la plus achevée que la phrase tient debout, d’un point de vue littéraire, quel que soit le système des règles de composition choisi par l’individu. En somme, la poétique est le caractère propre de la littérature, mais pas son objet, qui est l’élucidation. (...)
—En ce qui concerne l’action, donc «les tribulations du héros» ou ses «galipettes», on a souvent dit que vous écriviez des romans d’aventures, ou que vous investissiez le genre aventureux (mer, exploration et même roman noir) pour mieux arriver à vos fins. Qu’en pensez-vous?
—À ce compte-là, on peut ranger dans le roman d’aventures une bonne part de l’œuvre de Rabelais, Don Quichotte, Candide, Jacques le Fataliste, les Travailleurs de la mer, presque tout Edgar Poe, Salammbô, Moby Dick ou l’œuvre entière de Conrad. Ce dernier a d’ailleurs déclaré à la fin de sa vie qu’il avait été mal compris : on l’avait fiché comme un écrivain de la mer et de l’aventure, de l’exotisme, alors qu’il était un écrivain de l’idéalité.
»Je récuse cette classification empirique, cette stylistique approximative. C’est un instrument illusoire, improbable, qui est trop souvent une commodité destinée à pallier la paresse ou l’ignorance, et qui catalogue un livre a priori, donne une fausse clef de lecture, ou permet tout simplement de gloser sans se donner la peine de regarder ce qui est véritablement écrit. (...)
—Puisque vous faites allusion aux médias, venons-en à votre position vis-à-vis d’eux, et plus généralement du social. Faut-il ne jamais apparaître médiatiquement, comme vous ? Votre attitude a-t-elle des limites, comme cet entretien ? Ou alors faut-il aller n’importe où ? Mais cela a aussi des limites. Y a-t-il une « gestion » possible de ses apparitions ?
—Depuis le début, j’ai une règle très simple et absolument rigide vis-à-vis de l’audiovisuel. J’exige d’être invité seul, parce que je crois à l’individualité, à la solitude de l’imaginaire au contraire du savoir, et que cette solitude me garantit une conversation, et non un spectacle où des auteurs manipulés par la machine médiatique, stimulés par la « concurrence », se livrent à une pantomime humiliante faite de minaudages et de coups d’éclat, d’échanges de gracieusetés et d’invectives, et bonimentent comme des maquignons à la foire. C’est un show, et on attend de vous que vous soyez « bon » ou encore mieux, ridicule. Ensuite, j’exige de parler du texte, à la rigueur plus généralement de littérature, et de rien d’autre. Enfin, je demande un temps de parole minimum d’une demi-heure pour être sûr qu’il s’agit bien de dire et non de paraître.
»Évidemment, ces trois conditions m’interdisent la plupart des manifestations de la radio et toutes celles de la télévision. Je n’ai pas de haine viscérale, comme on l’a parfois dit. Mais les médias ont acquis une sorte de pouvoir totalitaire, et grand-mère, Dieu la bénisse, m’a enfoncé dans le crâne lorsque j’étais enfant ce principe assez breton : «Ne courbe la tête devant aucun pouvoir, surtout si c’est ton intérêt.»
»J’ai une règle garantissant à peu près le sens et la dignité. Je n’ai jamais cédé et je ne céderai jamais. Je n’ai pas de réserve vis-à-vis des entretiens de la presse écrite, si je ne suis pas allergique à son idéologie, ni vis-à-vis des invitations par les organismes d’enseignement. Simplement j’espace mes interventions parce que j’ai horreur de me répéter, et il me faut le temps soit de trouver un nouveau développement, soit d’oublier ce que j’ai déjà dit. Dans le même ordre d’idées, je ne fais jamais de service de presse ni de séance de signatures, parce que je trouve cela dénué de sens.
»Quant à aller n’importe où, je ne peux même pas imaginer ce que ça représente, même si j’ai une vague idée de ce que ça signifie. À mes yeux, la défense tous azimuts de la littérature n’est qu’une hypocrisie jésuitique. C’est une confusion commode entre l’art et le moi. Le fait est qu’on va se vendre, ou essayer, à tout prix. Je n’ai rien contre la prostitution franche et joyeuse, mais elle me répugne un peu lorsqu’elle se pare d’une vertu militante. En tout cas, je n’ai pas la vocation. (...)

[Il y a] une guerre mondiale entre la littérature et le livre, j’entends par «livre» la variété massive imprimée s’inspirant du divertissement universel de l’image. En somme, une guerre entre le sens et l’argent, le succès. Le second attire évidemment de plus en plus d’auteurs, le premier de moins en moins d’écrivains. Ce qui est pénible, c’est l’amalgame. Le livre devient l’étouffoir de la littérature. C’est d’une drôlerie sinistre. Il faudrait faire un peu de ménage, et appeler un chat un chat.

(Michel Rio, Le Monde des Livres, 1993, propos recueillis par Josyane Savigneau)
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Suite : Clés pour affiner son regard de lecteur/lectrice (2)

mardi 2 août 2016

Les fondations, Verne et la finance - Paris au XXe siècle

Entre le 6 novembre 2015 et le 28 février 2016, une fondation d'entreprise, la Fundación Telefónica, nous permit de voir l'exposition Julio Verne. Los límites de la imaginación dans son "espace" de Gran Vía/Fuencarral (Madrid) —dont le site consacre une page web à ses romans clés.
L'approche de cette présentation visait à montrer ou démontrer l'influence que Jules Verne (Nantes, 1828 - Amiens, 1905) exerça sur "de grands personnages de l'Histoire". Et de l'Intrahistoire, me dis-je, car je suis certain que, parmi les spectateurs de l'exposition, il devait y avoir bon nombre de petits personnages ignorés de l'Histoire —comme moi, qui lus des dizaines de romans de Verne dans la librairie de ma grand-mère, à Ciudad-Rodrigo— à qui il ne fallait pas trop expliquer cette emprise vernienne sur tant d'imaginaires et pour qui cette visite s'avérait bel et bien un moment d'enfance retrouvée. C'est ce que j'essayai de transmettre à mes élèves les plus jeunes. En effet, les enfants des années soixante en Espagne, au lieu de Facebook ou Twitter, nous avions Jules Verne, Emilio Salgari, Walter Scott, Herman Melville et autres Karl May, des auteurs que nous fréquentions surtout dans les bouquins illustrés de la Colección Historias Selección des éditions Bruguera.
Cette influence incontournable de Verne a été mille fois signalée, analysée ou soutenue, et du premier abord. Déjà dans la précoce biographie de Verne que signe l'explorateur et administrateur colonial Charles Lemire en 1908 (Jules Verne, 1828-1905 : l'homme, l'écrivain, le voyageur, le citoyen, son œuvre, sa mémoire, ses monuments, Berger-Levrault, 1908), on peut détacher plusieurs citations qui illustrent l'ascendant du romancier nantais :
L'Univers dit : « Jules Verne a été un apôtre de l’initiative et un enthousiaste de la science. Son rôle comme vulgarisateur a été immense. Il a été à distance un maître de géographie, d’histoire naturelle, d’astronomie pour d’innombrables élèves. Enfin, il a été pour certaines inventions un précurseur. (…) »
(…)
En fin nous trouvons dans la Liberté cette note très juste sur l’écrivain et sur l’influence qu’il exerça : « Nous devons à Jules Verne une plus grande curiosité des horizons lointains, la hantise de l’extraordinaire possible. Jadis les petites filles et même les grandes rêvaient au prince Charmant. C’est Jules Verne, bien plus que George Ohnet, qui leur a révélé l’honnête ingénieur, ce magicien des temps nouveaux. Les garçons voulaient tous aller réveiller la Belle au bois dormant ; aujourd’hui ils ambitionnent d’atteindre le pôle Sud. (…) »
Albert Robida-Sur les toits-1883

Oui, malheureusement, les férus de colonialisme et les chantres des intérêts français trouvèrent aussi de l'inspiration chez Verne, notre civilisation étant capable de créer des monstres expressifs et conceptuels de naïve cruauté genre "aventure coloniale", voire "l'aventure coloniale à la belle-époque".

Je me rendis deux fois à l'exposition, les 15 et 22 janvier 2016, seul et avec un groupe d'élèves respectivement. L'entrée était gratuite. Gratuite ? Aussi gratuite qu'éternels les prix annoncés dans certaines réclames de l'espèce escroc. Voyons...

1) Les fondations

C'est un peu comme les origines des bananes de Jersey : on savait très bien que non sans que l'impeccable article de Christian de Brie, Votre percepteur est coté en bourse (Le Monde diplomatique, mai 2016), ne vienne à notre secours ; mais puisqu'il s'est donné heureusement la peine de l'écrire, j'en profite et je m'en sers pour apporter ses mots, légèrement détournés, à notre commun moulin, si j'ose dire. Ainsi aurait-il pu dire...
Savez-vous que la facture de l'exposition est dans vos coups de fil ou vos connexions à internet ? Les coûts des expositions montées par les sociétés pour leur promotion sont intégralement répercutés dans le prix des produits et services qu’elles vous vendent. En réalité, elles ont effectué sur vous un prélèvement pécuniaire, par voie d’autorité, à titre définitif et sans contrepartie directe, ce qui est la définition même de l’impôt. Il en est ainsi, entre autres, de toutes les dépenses de publicité — en France, près de 30 milliards d’euros, soit les trois quarts du produit de l’impôt sur les bénéfices —, intégrées dans le prix des biens et des services vendus au consommateur.
(...)
Mieux : vous payez deux fois. Car les coûts de l'exposition font partie des charges déductibles minorant d’autant le bénéfice imposable, réduisant l’impôt correspondant, donc les recettes de l’Etat, qui, pour les maintenir au même niveau, se rattrapera sur vous.
(...)
là encore, l’Etat récupérera auprès de vous l’impôt perdu passé dans la poche des sociétés. Ainsi, vous aurez financé sans le vouloir la majorité de leurs bonnes œuvres. Ne comptez pas qu’elles vous remercient en vous faisant figurer sur la liste des généreux donateurs. Les généreux donateurs ? Ce sont elles. Elles se chargent de le faire savoir avec une discrétion de parvenu.
Rien d’étonnant, donc, à ce qu’elles raffolent du mécénat humanitaire, culturel, sportif ou « vert »
.
(...) En définitive, tout se passe comme si les pouvoirs publics, censés représenter en démocratie la volonté des citoyens, abandonnaient au secteur privé les moyens de financer les politiques culturelles, sportives, environnementales et autres, en lui transférant indirectement une partie des recettes fiscales et le pouvoir de lever l’impôt, au prétexte que l’Etat… n’a plus d’argent ! A charge pour lui de contrôler le bon usage de l’impôt privatisé. Une gageure, selon un rapport public (2), vu l’explosion du nombre des fondations d’entreprise et leur possibilité de financer des activités et des opérations hors du territoire national. Cette évolution s’inscrit dans un mouvement plus global de privatisation des moyens d’action des Etats au profit de ceux que Susan George appelle les « usurpateurs (3) ».[EN LIRE PLUS]
______________________
(2) Rapport du conseiller d’Etat Gilles Bachelier sur « Les règles de territorialité du régime fiscal du mécénat » (PDF), Paris, février 2013.
(3) Susan George, Les Usurpateurs. Comment les entreprises transnationales prennent le pouvoir, Seuil, Paris, 2014.
« Aux États-Unis, il y a un million de fondations privées jouissant d'exemptions fiscales. Est-ce que quelqu'un sait ce qu'elles font ? Il y a eu une flambée de leur nombre et personne ne les audite comme il faudrait », dénonce et se demande James Henry, expert de l'Université de Columbia. Ce que chacun sait, c'est que la modernité financière n'en finit pas de créer des procédés garantissant profits et propagande, et que les fondations constituent l'outil rêvé pour minorer les impôts, accéder aux subsides, blanchir de l'argent ou laver des réputations, se faire de la com ou orienter-diriger-contrôler des activités et des services d'importance sociale qu'on distrait des instances publiques, bref simplement, du commun.
Voilà les principaux avantages non négligeables du philanthrocapitalisme, qui s'avère une moderne ploutoprédation économique, idéologique et ostentatoire. C'est le énième oxymore de la Chimère de l'Argent, car philanthropie voulait dire jusque là, amour de l'humanité et, par extension, désintéressement, c'est-à-dire, générosité et détachement de tout intérêt personnel. On peut donc vraiment croire que notre mise en coupe réglée par des parasites relève de la gratuité ?
Un exemple : savez-vous que l'American Beverage Association, l'association des boissons non alcoolisées et bien sucrées des États-Unis, a créé il y a quelques années la Foundation for a Healthy America (Fondation pour des États-Unis en bonne santé) qui a financé, entre autres, le Children's Hospital of Philadelphia, à hauteur de 10 millions de dollars, to fund research into and prevention of childhood obesity, c'est-à-dire, pour soutenir la recherche et la prévention dans le domaine de l'obésité infantile ? Dans un dossier publié en mars 2013 par l'Obs (nº 2523), Natacha Tatu écrivait à ce propos : « Ces boissons, ravageuses en termes de santé publique, sont aujourd'hui la première source de sucre dans l'alimentation des Américains, qui en boivent en moyenne 190 litres par personne et par an... Les liens avec l'obésité et le diabète ne font plus un pli. » Ensuite elle citait Cristin Couzens : « Ce sont exactement les méthodes de l'industrie du tabac. » et le chercheur Kelly Brownell, professeur à Yale et spécialiste de l'obésité : « Comme elle, l'industrie sucrière est très organisée ; elle aussi paie des scientifiques qui font des recherches visant à démontrer qu'il n'y a aucun lien entre des maladies et leurs produits. Elle aussi a acheté les faveurs de la société et des élus en faisant de larges donations à des organisations de citoyens ou de consommateurs. »

Le capital tourbillonne à toute plombe et sait très bien se diversifier, insatiable et insaisissable. Parmi les différentes fondations se développant à bon rythme sous la houlette de la finance, il est utile de citer les « fondations actionnaires », qui utilisent les dividendes qu’elles arrachent pour financer des projets soi-disant philanthropiques. La plus-value, l'exploitation de l'homme par l'homme, soutient et essence de l'amour d'autrui ! En voilà une d'innovation ! C'est comme les microcrédits : quand les média du système en chantent les bienfaits, c'est qu'il faut s'en méfier absolument et à juste titre. 
Gare, donc, aux philanthrocapitalistes : ils tiennent à imaginer des cachots ronds, comme on verra un peu plus loin.

2) L'exposition Julio Verne. Los límites de la imaginación

Je reproduis, légèrement remanié, le résumé que l'on peut trouver sur la page web Les bons plans du Petit Journal, le média des Français et francophones à l'étranger, tout en y ajoutant quelques photos (merci beaucoup, Hamilton, pour ta contribution à cet égard) :
Les pièces présentées proviennent de 14 collections et institutions espagnoles ainsi que de deux prêteurs internationaux (le couple américain Worswick et la fondation néozélandaise Antartic Heritage Trust, laquelle présente pour la première fois, en Espagne, des photographies prises il y a cent ans sur le continent austral et récupérées en 2013).
L'exposition prétend dépeindre des frontières parfois invisibles, entre la fiction et la réalité qui se diluent et convergent.
A partir d'une trentaine de ses œuvres les plus représentatives et des différents domaines où se déroulent ses romans : la terre, l'air, la glace, l'eau, l'espace et le temps, le visiteur, guidé par ses contemporains, tant espagnols qu'étrangers, parcourra l'univers plausible de Jules Verne.
- Dans le Cabinet de Jules Verne :
Le Globe de Montfort, pièce unique, l'un des plus anciens conservé, fabriqué en Espagne au XIXème siècle est le symbole de l'inspiration de Jules Verne dans l'élaboration des routes géographiques de ses romans. Dans cette section, le visiteur pourra admirer; entre autre joyaux bibliographiques, la première édition mondiale de "Vingt mille lieues sous les mers (1869), éditée en Espagne en raison de circonstances historiques. On y verra également 44 illustrations de personnages de Jules Verne, de Phileas Fogg au capitaine Hatteras, des inventions ou des engins que l'on retrouve dans ses romans tels que la lanterne magique ou la bobine de Ruhmkorf ainsi que le bestiaire décrit tout au long de sa création littéraire.

- Les territoires de Jules Verne :
  • La terre connue et inconnue (sa bibliothèque qui lui permit de se documenter) ;
  • Globetrotters (photos prises dans les pays parcourus à l'époque de Phileas Fogg, films de l'époque) ;
  • Mobilis in Mobili reflète la passion pour la mer de Jules Verne (maquettes et photos ) ;
  • Déserts de glace (images d'expéditions polaires qui furent des échecs) ;

    Expédition Shackleton-Photos récupérées en 2013
  • Flotter ou voler (débuts de l'aéronautique) ;

    La sortie de l'opéra en l'an 2000
  • Autour de la Lune (fascination de toujours pour aller dans la Lune) ;
  • 2889 (reflets des progrès de l'époque et pionnier de la science fiction).
Articles sur internet au sujet de l'exposition

El País : Jaime Rubio Hancock et Mª Victoria S. Nadal, ABC (César Cervera), eldiario.es/EFE. Citons surtout, en version imprimée, Los hombres que fue Julio Verne, le long article d'Antonio Rómar pour l'hebdomadaire Ahora (Vida Cultura Ideas, 27 de noviembre-3 de diciembre de 2015).
Liste des vidéos proposées par les organisateurs de l'exposition.

3) Un roman posthume : Paris au XXe siècle

Parmi les différents ouvrages de Verne répertoriés dans l'exposition, il y en avait un que les enfants des années soixante n'avions pas eu la possibilité de lire, puisqu'il n'était pas encore publié à l'époque. Refusé par son éditeur Pierre-Jules Hetzel, ce livre ne serait livré au public qu'en... 1994, cent trente ans après sa rédaction, vers 1863.
Paris au XXe siècle pourrait étonner bon nombre de lecteurs de Verne, y compris ceux qui sont au courant de la nature aux multiples facettes et de l'homme et de l'écrivain, surtout quand on pense qu'après 1863, il serait par exemple anticommunard et antidreyfusard. Verne créerait certains personnages antisystème (Némo) et produirait d'autres romans futuristes ou d'anticipation, comme De la Terre à la Lune (1865), Vingt mille lieues sous les mers (1869-70) ou Les Cinq Cents Millions de la Bégum (1879), par exemple, où il analyserait également les retombées psychologiques, écopolitiques et sociales des possibilités qu'ouvraient la science et la technique de l'époque. Ou La Journée d’un journaliste américain en 2889, ouvrage dont on attribue la rédaction essentielle à son fils Michel, fiction d'anticipation prônant une perspective plutôt optimiste.  
Mais, sans renoncer à son humour de marque, le ton de Paris au XXe siècleune ville qui n'est surtout pas idéale— est celui de la dystopie (1) et son dénouement, tragique, s'attarde sur la fin clochardisée d'un jeune homme qui ne tient pas qu'à n'être qu'un maillon de la chaîne productive sociale —qui ne tient pas qu'à naître—, dont les talents, non reconnus par un système asservissant sans pitié, auraient dû le promettre à un destin disons plus bourgeois, et décrit sans ménagement la déchéance physico-mentale qu'entraînent l'abandon, la détresse et la sous-alimentation.
Mourir de faim est douloureux. L'agonie est longue et provoque des souffrances intolérables. Elle détruit lentement le corps, mais aussi le psychisme. L'angoisse, le désespoir, un sentiment panique de solitude et d'abandon accompagnent la déchéance physique.
Voilà comment Jean Ziegler décrit la mort par inanition dans son imposant ouvrage “Destruction massive - Géopolitique de la faim” (Seuil, 2011). Inanition, du bas latin inanitio « action de vider », de inanire, de inanis « vide, à jeun ». Vide, à jeun..., trop humilié, trop honteux pour honorer l'amour... Voilà l'état terminal d'un jeune homme, Michel Dufrénoy, qui n'était surtout pas un homme d'action et se sentait « seul, étranger, et comme isolé dans le vide » au début de ce spécial récit vernien, décalé dans un monde « où le premier devoir de l'homme est de gagner de l'argent ». Un autre personnage perdant de ce roman, Quinsonnas, le présenterait de la sorte quelques pages plus loin : « un de ces pauvres diables auxquels la Société refuse l'emploi de leurs aptitudes, une de ces bouches inutiles que l'on cadenasse pour ne pas les nourrir. »
Verne avait certainement en tête, lorsqu'il construisait son personnage et rédigeait ces lignes (à 32 ans environ), son propre cas, car peu avant, en 1857, il peinait à gagner sa vie et, comme Michel avec les Boutardin, il avait à se faire pistonner afin d'obtenir un poste d'agent de change pour la banque Eggly et Cie.
Lors de sa lecture du manuscrit de ce roman, qu'il refusa, l'éditeur Hetzel nota dans les marges des commentaires genre « pour moi tout cela n'est pas gai », « ces trucs-là ne sont pas heureux »...
C'est le ton d'un jeune Verne dont la sensibilité, sur le socle d'une information scientifique très mise à jour et d'une connaissance non négligeable de la société de son époque, parvient à subodorer, voire vaticiner le triomphe d'un affairisme déterminant le droit ou la vie sociale, la victoire du machinisme (2) et du dressage sur la vraie vie (quand l'Économie pète le feu, rien n'est plus sûr que la galère du commun, du plus grand nombre, dont les cerveaux pètent les plombs), l'essor d'une production qui est avant tout une destruction —et des hommes (de simples rouages), et de la nature et des savoirs traditionnels—, l'apothéose du « monopole, ce nec plus ultra de la perfection », et de l'évaluation (hantise des affairistes), l'affolement face à la possibilité d'un excès d'argent inoccupé, la mise à mort du travailfaut-il laisser toute espérance à la porte ? »), la misère des conditions de logement des nombreux jetables, la transformation kafkaïenne des laissés-pour-compte en responsables de leur sort ou le développement d'une nov'langue qu'il ébauche moyennant quelques néologismes ou institutions prémonitoires, comme la Société Générale de Crédit instructionnel... 
Chapeau pour Verne, puisqu'il tint à publier en 1863 un roman d'anticipation sur l'hégémonie du capital financier qui commençait à exercer sa domination justement à partir des années 1860 —comme le rappelle Maurizio Lazzarato dans Gouverner par la dette, Éditions Les Prairies Ordinaires, Paris, 2014, déjà cité ici. À cet égard, Véronique Bedin écrit à juste titre dans l'avant-propos de l'édition du Livre de Poche dont je dispose :
Mais ce ne sont pas seulement les machines que Jules Verne interroge dans Paris au XXe siècle, ce sont la société, l'argent, la politique et la culture de son temps qu'il projette dans l'avenir. Sur ce point, jamais Jules Verne ne sera plus moderne et plus ambitieux : l'affairisme d'État du Second Empire, scruté sans complaisance, dévore Michel et ses amis en 1960 autant que le démon de l'électricité, et nous ne voyons pas que le temps ait tellement donné tort à l'auteur.
Hetzel, à son tour, était loin d'avoir le flair vernien en la matière puisqu'il récidivait en marge du manuscrit : « on ne croira pas aujourd'hui à votre prophétie ».

Non, Verne ne met pas toujours pas dans le mille, tant s'en faut, et commet certaines contradictions et bon nombre de bourdes, mais il fait des remarques parfois étonnantes de nez fin et de justesse au sujet de cette société future gouvernée par la technologie et la finance. Je vous propose un petit inventaire de citations extraites de Paris au XXe siècle —farcies de liens ou de parenthèses de mon cru— qui, à la lumière de notre expérience, ne sont pas exactement de la gnognote :
« Si personne ne lisait plus, du moins tout le monde savait lire »

«
Or, construire ou instruire, c'est tout un pour des hommes d'affaires, l'instruction n'étant, à vrai dire, qu'un genre de construction, un peu moins solide. »


«
(...) Suivaient les statuts de la Société [
Générale de Crédit instructionnel] soigneusement rédigés en langue financière. On le voit, pas un nom de savant ni de professeur dans le Conseil d'administration. »

«
Nous avouerons que l'étude des belles lettres, des langues anciennes (le français compris) se trouvait alors à peu près sacrifiée ; le latin et le grec étaient des langues non seulement mortes, mais enterrées ; il existait encore, pour la forme, quelques classes de lettres, mal suivies, peu considérables, et encore moins considérées. Les dictionnaires, les gradus, les grammaires, les choix de thèmes et de versions, les auteurs classiques, toute la bouquinerie des de Viris, des Quinte-Curce, des Salluste, des Tite-Live, pourrissait tranquillement sur les rayons de la vieille maison Hachette ; mais les précis de mathématiques, les traités de descriptive, de mécanique, de physique, de chimie, d'astronomie, les cours d'industrie pratique, de commerce, de finances, d'arts industriels, tout ce qui se rapportait aux tendances spéculatives du jour, s'enlevait par milliers d'exemplaires. »

«
(...) ce siècle fiévreux, où la multiplicité des affaires ne laissait aucun repos et ne permettait aucun retard »

[À propos de la table des Boutardin, une famille opulente] :
« (...) on mangeait vite et sans conviction. L'important, en effet, n'est pas de se nourrir, mais bien de gagner de quoi se nourrir. Michel sentait cette nuance ; il suffoquait. »

« 
M. Stanislas Boutardin était le produit naturel de ce siècle d'industrie ; il avait poussé dans une serre chaude, et non grandi en pleine nature ; homme pratique avant tout, il ne faisait rien que d'utile, tournant ses moindres idées vers l'utile, avec un désir immodéré d'être utile, qui dérivait en un égoïsme véritablement idéal ; joignant l'utile au désagréable, comme eût dit Horace ; sa vanité perçait dans ses paroles, plus encore dans ses gestes, et il n'eût pas permis à son ombre de le précéder ; il s'exprimait par grammes et par centimètres, et portait en tout temps une canne métrique, ce qui lui donnait une grande connaissance des choses de ce monde ; il méprisait royalement les arts, et surtout les artistes, pour donner à croire qu'il les connaissait ; pour lui, la peinture s'arrêtait au lavis, le dessin à l'épure, la sculpture au moulage, la musique au sifflet des locomotives, la littérature aux bulletins de la Bourse.
Cet homme, élevé dans la mécanique, expliquait la vie par les engrenages ou les transmissions ; il se mouvait régulièrement avec le moins de frottement possible, comme un piston dans un cylindre parfaitement alésé ; il transmettait son mouvement uniforme à sa femme, à son fils, à ses employés, à ses domestiques, véritables machines-outils, dont lui, le grand moteur, tirait le meilleur profit du monde.
(...) Il avait fait une fortune énorme, si l'on peut appeler cela faire ; (...) 
»

[Ajoutons qu'il était directeur de la Société des Catacombes de Paris et de la force motrice à domicile. Quant à son fils Athanase, premier prix de banque et principal associé de la maison de banque Casmodage et Cie,
« il ne faisait pas seulement travailler l'argent, il l'éreintait »]

« La maison Casmodage possédait de véritables chefs-d'œuvre ; ses instruments ressemblaient, en effet, à de vastes pianos ; en pressant les touches d'un clavier, on obtenait instantanément des totaux, des restes, des produits, des quotients, des règles de proportion, des calculs d'amortissement et d'intérêts composés pour des périodes infinies et à tous les taux possibles. Il y avait des notes hautes qui donnaient jusqu'à cent cinquante pour cent ! (...) Seulement, il fallait savoir en jouer, et Michel dut prendre des leçons de doigté. »

«
(...) les philanthropes américains (3) avaient imaginé jadis d'enfermer leurs prisonniers dans des cachots ronds pour ne pas même leur laisser la distraction des angles. »

«
(...) l'excessive cherté des loyers actuels ; la Compagnie Impériale Générale Immobilière possédait à peu près tout Paris, de compte à demi avec le Crédit Foncier et donnait de magnifiques dividendes. »

[Un coup de lucidité debordienne, voire une certaine anticipation du
"tittytainment"] : « L'art n'est plus possible que s'il arrive au tour de force ! De notre temps, Hugo réciterait ses Orientales en cabriolant sur les chevaux du cirque, et Lamartine écoulerait ses Harmonies du haut d'un trapèze, la tête en bas ! (...) [C]e monde n'est plus qu'un marché, une immense foire, et il faut l'amuser avec des farces de bateleur. »

[Les gens se trouvent] « dans la nécessité d'exercer quelque métier répugnant »« (...) le jour où une guerre rapportera quelque chose, comme une affaire industrielle, la guerre se fera. (...) Une armée de négociants intrépides ? (...) Vois les Américains (3) dans leur épouvantable guerre de 1863. »

«
(...) la belle langue française est perdue ; [elle] est maintenant un horrible argot (...). Les savants en botanique, en histoire naturelle, en physique, en chimie, en mathématiques, ont composé d'affreux mélanges de mots, les inventeurs ont puisé dans le vocabulaire anglais leurs plus déplaisantes appellations (...). »

«
ce diable de progrès nous a conduits où nous sommes [dit l'oncle Huguenin]. —On finira peut-être par faire une révolution contre lui, dit Michel »

«
De notre temps, [Balzac] n'aurait pas eu le courage d'écrire la Comédie humaine ! (...) Où prendrait-il [ces types] ! Les gens rapaces, il est vrai, les financiers, que la légalité protège, les voleurs amnistiés poseraient en grand nombre, et les Crevel, les Nucingen, les Vautrin, les Corentin, les Hulot, les Gobseck ne lui manqueraient pas. »

« (...) le bruit court que les chaires des lettres, en vertu d'une décision prise en assemblée générale des actionnaires, vont être supprimées pour l'exercice 1962 »

[Parmi les bourdes que l'on peut lire dans cette fiction vernienne d'anticipation, il y a son incontournable quote-part à propos des femmes. Néanmoins, il y a un mot de Quinsonnas, le pianiste, qui malgré son élitisme et son sexisme, prête à sourire...] « La Française est devenue américaine ; elle parle gravement d'affaires graves, elle prend la vie avec raideur (...). La France a perdu sa vraie supériorité ; ses femmes au siècle charmant de Louis XIV avaient efféminé les hommes ; mais depuis elles ont passé au genre masculin, et ne valent plus ni le regard d'un artiste ni l'attention d'un amant ! »

[Huguenin :] «
(...) pour moi, la campagne, avant les arbres, avant les plaines, avant les ruisseaux, avant les prairies, est surtout l'atmosphère ; or, à dix lieues autour de Paris, il n'y a plus d'atmosphère ! Nous étions jaloux de celle de Londres, et, au moyen de dix mille cheminées d'usine, de fabrique de produits chimiques, de guano artificiel, de fumée de charbon, de gaz délétères, et de miasmes industriels, nous nous sommes composé un air qui vaut celui du Royaume-Uni ; donc à moins d'aller loin, trop loin pour mes vieilles jambes, il ne faut pas songer à respirer quelque chose de pur ! Si tu m'en crois, nous resterons tranquillement chez nous, en fermant bien nos fenêtres (...). »

«
(...) un garçon qui ne peut être ni un financier, ni un commerçant, ni un industriel, comment va-t-il se tirer d'affaire en ce monde ? [demanda Quinsonnas] (...) à moins d'être... [ajouta Huguenin] — Propriétaire, dit le pianiste »

[Quinsonnas :]
« 
Quand on pense qu'un homme, ton semblable, fait de chair et d'os, né d'une femme, d'une simple mortelle, possède une certaine portion du globe ! que cette portion de globe lui appartient en propre, comme sa tête, et souvent plus encore ! que personne, pas même Dieu, ne peut lui enlever cette portion de globe qu'il transmet à ses héritiers ! que cette portion de globe, il a le droit de la creuser, de la retourner, de la bâtir à sa fantaisie ! que l'air qui l'enveloppe, l'eau qui l'arrose, tout est à lui ! (...) que chaque jour, il se dit : cette terre que le créateur a créée au premier jour du monde, j'en ai ma part ; cette surface de l'hémisphère est à moi, bien à moi, avec les six mille toises d'air respirable qui s'élèvent au-dessus, et quinze cents lieues d'écorce terrestre qui s'enfoncent au-dessous ! Car enfin, cet homme est propriétaire jusqu'au centre même du globe, et n'est limité que par son copropriétaire des antipodes ! »

«
(...) il chercha un travail manuel ; les machines remplaçaient partout l'homme avantageusement ; (...) il eût fait pitié si la pitié n'eût pas été bannie de la terre dans ce temps d'égoïsme. »

«
Michel se trouvait enfin devant la Bourse, la cathédrale du jour, le temple des temples »


___________________________
(1) Les récits d'anticipation dystopiques dépeignent des sociétés régies par des régimes totalitaires qui empêchent la vraie vie et asservissent et déshumanisent les êtres humains. Des chefs-d'œuvre dans ce genre relativement abondant seraient La Machine à explorer le temps (H. G. Wells, 1895), Nous autres (Ievgueni Zamiatine, 1920, qui connaissait bien Wells), Le Meilleur des Mondes (Aldous Huxley, 1932), 1984 (George Orwell, 1949), Fahrenheit 451 (Ray Bradbury, 1953), Sa majesté des mouches (William Golding, 1954) et La Planète des Singes (Pierre Boulle, 1963).
(2) Et 63 ans avant le roman prétendument apolitique Metropolis de Thea von Harbou —qu'elle adapterait avec son mari Fritz Lang en scénario cinématographique pour la réalisation du film expressionniste monumental homonyme sorti en 1927, collaboration dont la schizophrénie ou le conflit de juridiction, si j'ose dire —attendu leurs positions politiques respectives—, laisse ses traces et ses grincements dans la résolution de la conflagration suscitée à l'intérieur de la mégapole futuriste, où les machines conçues par les élites dévorent molochiennement la triste chair des travailleurs-machines, évidente lutte des classes à la Warren Buffet contestée finalement par une masse en fureur accomplissant la théorie des masses.
Quant au jeune Verne, auquel il faut revenir, il ne se leurre pas un poil et fait pleinement mouche dans sa vision d'un XXe siècle épris d'utopies techniques, de culte de la machine, des computeurs et du productivisme. S'il y a un objectif qui concilie futurisme, fascisme, bolchévisme, nazisme, fordisme, libéralisme... est celui-ci. Les chaînes de production, le taylorisme, l'organisation scientifique du travail (la NOT en URSS) deviennent partout religion, y compris bien entendu dans le pays des Soviets. D'où la mise de l'art, la littérature et la musique au service des machines, l'industrie, l'acier ou le bruit. Le roman Nous autres (1920), de l'ingénieur Ievgueni Zamiatine, déjà cité ci-dessus, est une métaphore contre la rhétorique technologiste et ses risques totalitaires. Son héros, l'ingénieur « D-503 », est inspiré du poète Alekseï Gastev, auteur de Poésie de frappe ouvrière (1918), théoricien du Proletkoult, chantre de l'ultra-taylorisme, adorateur aussi de Frank Gilbreth et de Henry Ford. Gastev avait été considéré par le poète Nikolaï Asseïev comme l'Ovide des miniers et de la métallurgie.
Léonid Heller a commenté avec détail le lien unissant Nous Autres et les œuvres de Gastev
dans son anthologie De la science-fiction soviétique - par delà le dogme, un univers. Il a écrit, entre autres : « Ce lien est évident, à commencer par le titre, les numéros remplaçant les noms, la mort des sentiments, et, pour finir, la Table du Temps taylorienne et la soumission de tout le cosmos à une séduisante absence de liberté. » Il n'est pas surprenant que Nous Autres fût interdit en 1923 et qu'en butte au stalinisme, Zamiatine choisît l'exil en 1931.
(3) Synecdoque bien exagérée, Verne se rapportant aux seuls Étasuniens.

lundi 6 juin 2016

Libérer : la langue du pouvoir et le pouvoir de la langue

Le voyage de l'école devait nous emmener cette année en Normandie. Et on le fit, mais toujours sous le parfum des grèves et manifestations contre la loi Travail. C'était prévisible et émouvant.
Déjà, il fallut improviser pour y arriver car notre vol à Beauvais fut annulé une demie journée avant notre départ. Finalement, notre déplacement se fit en car.

Puis, ce serait au Havre qu'on aurait une idée plus précise de la contestation. Au Havre, fief de la lutte où, un peu plus tard, le 2 juin, celle-ci continuait...
"Une loi scélérate, une loi qui est une trahison du socialisme, une loi qui est une trahison des espoirs des salariés" a martelé Gérard Filoche en direct sur France 3 avant d'entrer dans une salle pleine à craquer pour rejoindre ceux qui, comme lui, ont affirmé et défendu à la tribune que "cela ne peut se terminer que par le retrait" :  François Ruffin (réalisateur du film "Merci Patron !" et fondateur du journal Fakir)  Isabelle Attard, Serge Halimi et Miguel Urbán (cofondateur du mouvement espagnol Podemos).
Le samedi 21 mai, quant on arrivait au Havre, j'écrivais dans mon bloc-notes :

10:00. À la radio, Valls débitait encore sa rengaine de la veille : « La loi Travail ira jusqu’au bout ». Après le radeau bleu du Stade Océane, l’inquiétude : on bougeait pas, on était tombés sur un grand bouchon juste à l’entrée du Havre. Blocage ? Non… on apprendrait vingt minutes plus tard qu’il s’agissait d’une longue queue de voitures qui attendait pour pomper de l’essence dans une station-service.
À gauche, on vérifiait que les docks étaient devenus des centres commerciaux. On les verrait plus tard de plus près. 
Lecture entretemps d'une info sur les bombardements de septembre 1944. La bataille de Normandie étant conclue, et Paris libérée, Le Havre fut pilonnée par les alliés alors que les défenseurs allemands dynamitaient les installations portuaires...

Puis, déjà en ville  :

La résistance contre la loi Travail était partout visible. Par terre, je lus sur le goudron une citation de Pierre Bottero, un écrivain de littérature adolescente mort prématurément : 

« ELLE T’OFFRIRA EN
REVANCHE UN TRÉSOR QUE
LES HOMMES ONT OUBLIÉ :
LA LIBERTÉ. »
PIERRE BOTTERO

                                                                                      LOI TRAVAIL NON MERCI


Ensuite, Boulevard Clémenceau, à la hauteur à peu près de l’église St-Joseph, on aperçut une longue file d’attente de bagnoles assoiffées devant la station de service de Total, peu avant le Musée d’Art Moderne André Malraux.  





Finalement, à la sortie de la ville...

Le chauffeur du car [nos amitiés, Jean-Marie] prit par les docks et la Route Industrielle. L’idée était de quitter la ville tout en contemplant la zone portuaire qui nous intéressait. D’ailleurs, on savait que les travailleurs portuaires et dockers menaient une longue lutte contre Hollande-Valls, depuis deux mois au moins. Le port, les docks du Havre accueillent bon nombre de grands porte-conteneurs, de pétroliers ainsi que des paquebots de croisière qui y font une escale. Son terminal pétrolier reçoit en principe 40 % des importations françaises de pétrole brut. 

Charme en brique nickel des Docks Vauban. Ils survécurent aux bombardements alliés et à la dynamite allemande, et furent retapés par l’architecte Bernard Reichen et transformés en centre commercial et de loisirs où règnent les heureuses marques de l’itérative mondialisation. 

On quitte vite fait la municipalité du Havre ; nous parcourûmes ensuite la zone industrielle de Gonfreville-l’Orcher où Total dispose de sa plus grande plateforme de raffinage-pétrochimie en France. Sa capacité annuelle de transformation de pétrole brut est de 12 millions de tonnes, selon le site de la compagnie. 

À 12 :35, on commença à voir sur l’autoroute les effets des blocages d’une résistance tout feu tout flammes, logique choix stratétique, concrètement avant d’arriver au panneau signalant la sortie vers le Port 4150-4400.



À 12 :38, depuis le car, Route Industrielle, nous vîmes à une centaine de mètres, à son accès, ce qui semblait un calme piquet de grève. Sur une pancarte, on parvenait à lire : « La CGT Total de Normandie, pour un syndicalisme de conquêtes sociales ».



Jean-Marie devait de temps à autre se frayer un passage à travers des carrefours et des ronds-points où les traces de barrages de pneus brûlés étaient nombreuses, bien visibles, toutes fraîches. Les voyageurs se rappelèrent sournois l’incendie intentionnel et toujours actif de l’immense décharge illégale de pneus de Seseña, en Espagne. Les hautes températures de ces barricades en feu avaient troué et défiguré le bitume. Le car cahotait dessus. 


[De retour à Madrid, le 25 mai, tard dans la nuit, je lirais un article signé par Natalie Castetz pour Libération dont voici cet extrait :
Pneus, palettes, arbres déracinés ont brûlé sur les routes donnant accès à la zone industrialo-portuaire qui compte plus de 30 000 salariés. Les barrages ont ralenti les flux de marchandises et perturbé la circulation des salariés, mais le mouvement a pris une autre ampleur avec l’annonce, vendredi, de l’arrêt de la plus grosse raffinerie de France. Pour le retrait de la loi travail, les syndicats CGT et FO de la raffinerie Total de Gonfreville-l’Orcher, 1 700 salariés, ont voté l’arrêt de la production.]
Le dernier rond-point de la Route Industrielle était coupé par des barrières métalliques. Jean-Marie dut tourner à droite, s’engager dans le sens contraire à notre marche sur la Route de la Plaine, faire 360º au rond-point qu’il y a à la hauteur de DHL pour revenir en arrière et sauver ainsi ledit rond-point bloqué.




De retour à Madrid de ce voyage en Normandie, je lance une recherche sur internet et je saisis trois mots : Valls, libère, raffineries.
Je me livre souvent à ce genre d'exercices car les résultats sont autrement époustouflants. Il est drôle de voir à quel point la presse libre et plurielle remplit constamment la fonction de passeuse de notes gouvernementales et/ou patronales, ce qui revient au même, surtout quand Valls déclare depuis Jérusalem, imprégné d'un sadisme extra. C'est-à-dire : les tyrans libèrent et la presse, toujours dépendante, soutient leur campagne. Sauf lorsque la priorité revient à un parti pris en rapport aux querelles des familles intrasystémiques : c'est là qu'on s'amuse le plus.
Et Google de vomir aussitôt bon nombre de résultats libertaires :

Carburant: Manuel Valls «très déterminé» à ce qu'il n'y ait aucune ...

www.lefigaro.fr/.../20002-20160522ARTFIG00041-la-cgt-appell... - Traducir esta página
22 may. 2016 - Ce Dimanche, quatre des huit raffineries étaient encore bloquées, ainsi ... Les forces de l'ordre libèrent deux nouveaux dépôts de carburant ...

Raffineries bloquées. Valls assure que d'autres sites seront libérés

www.ouest-france.fr › ... › Transports › Pénurie de carburant
24 may. 2016 - Manuel Valls a promis que « d'autres sites (de raffinerie) seront libérés ... Le dépôt de Fos libéréLa raffinerie Esso et le dépôt de carburants de ...

Raffineries bloquées : "D'autres sites seront libérés" selon Valls

www.midilibre.fr/.../toutes-les-raffineries-francaises-paralysees-sel... - Traducir esta página
24 may. 2016 - Manuel Valls a réaffirmé mardi qu'il n'y aurait "pas de retrait" du projet de loi travail, et a promis que "d'autres sites (de raffinerie) seraient ...

Blocage des raffineries : "Nous continuerons à évacuer les sites ...

www.sudouest.fr/.../blocage-des-raffineries-nous-continuerons-a-e... - Traducir esta página
24 may. 2016 - Face au blocage des raffineries et des dépôts de carburant, Manuel Valls ... "A Fos-sur-Mer, le site a été libéré, tous les accès ont été dégagés.

christophe on Twitter: "Manuel Valls libère les raffineries.. (ce qui est ...

https://twitter.com/cricrib/status/735021085310214144
24 may. 2016 - Follow Following Unfollow Blocked Unblock Pending Cancel. christophe @cricriB May 24. Manuel Valls libère les raffineries.. (ce qui est bien ...

Valls envoie les CRS débloquer les raffineries, bientôt l'armée ?

www.economiematin.fr/news-loi-travail-blocage-CRS-police-raffi...
Valls envoie les CRS débloquer les raffineries, la grève se généralise ! par Paolo Garoscio ... Fos-sur-Mer libérée, le port du Havre en grève. Si, Manu(el) ...

Pénurie de carburant : 25 navires affectés par le blocage des ...

www.francetvinfo.fr › ... › Transports › Pénurie de carburants - Traducir esta página
24 may. 2016 - Plus tôt, Manuel Valls avait affirmé que "d'autres sites [seraient] libérés" ... Un salarié de la raffinerie de Donges participe à un blocage pour .... 15h13 : "Nous respecterons toujours la liberté syndicale, la liberté de manifester (.

Statuts de la liberté - Le Monde

www.lemonde.fr/.../statuts-de-la-liberte_4931061_4500055.html - Traducir esta página
hace 2 días - Valls assure que d'autres sites seront libérés » (Ouest-France). ... Et là, il met le feu, Manuel, avec son « libérer » les raffineries et les dépôts ...

Le déblocage par la force des raffineries en grève est-il légal ...

https://nuitdebout.fr/.../le-deblocage-par-la-force-des-raffineries-e...
25 may. 2016 - Le déblocage par la force des raffineries en grève est-il légal ? ... lorsque les forces de l'ordre ont libéré les accès à la raffinerie et aux dépôts ... De son côté, Manuel Valls a promis : « Nous continuerons à évacuer les sites (…) ...
Et ce n'était que la première page des résultats, il y en avait d'autres dont on reparlera illico.

Pour aller un peu plus loin, je clique sur le lien du Monde, qui nous renvoie à un article de Lucien Jedwab intitulé Statuts de la liberté et publié par le magazine du Monde. Son début confirme nos soupçons :
« Raffineries bloquées. Valls assure que d’autres sites seront libérés » (Ouest-France). « Tous les sites seront libérés. Encore ce matin, le site de Fos-sur-Mer a été libéré, tous les accès ont été dégagés par les forces de l’ordre » (Manuel Valls, sur Europe 1). « L’Etat fera ce qui est nécessaire pour libérer un certain nombre de ces raffineries, pour assurer l’approvisionnement des Français » (Stéphane Le Foll, sur France Info, déclaration rapportée par Le Parisien). « Onze dépôts ont été libérés » (le même, après le conseil des ministres). Le choix des mots…
Le Figaro, Économie Matin, Le JDD, Ouest-France,... Un blog de L'Obs analyse et met en perspective... J'en profite pour vérifier que le gouvernement libère même les prix, comme on pouvait s'en douter. Ou qu'en Belgique, 7sur7 titre également :
Le port pétrolier de Wandre a été libéré.
Mais ce qui est vraiment sidérant, c'est que Mathias Jeanne, délégué de la CGT (Confédération générale des travailleurs) du terminal pétrolier de la Compagnie industrielle maritime (CIM) havraise et participant aux grèves, reprend, selon RFI, le participe du verbe libérer à l'égard du carburéacteur repris par la police. Et que le site de la Nuit Débout relaie tranquillement ce vocabulaire, le 25 mai, comme si de rien n'était ; après une introduction qui pose une question...
Mardi, des militants CGT opposés à la loi Travail ont été dégagés par les forces de l’ordre des accès à la raffinerie de Fos-sur-Mer, qu’ils occupaient depuis la veille. Ce mercredi 25 mai, ce sont les accès au dépôt de Douchy-les-Mines qui ont été débloqués. Ces « déblocages » par la force sont-ils légaux, alors que les employés usent légitimement de leur droit de grève ? (...)
... , voici la suite de ce texte :
« On utilisera tous les moyens au service d’une démocratie pour qu’il n’y ait pas de pénurie » . En faisant cette déclaration, le ministre Michel Sapin avait sous-entendu que le gouvernement aurait recours à la force pour mettre fin au blocage des raffineries. De fait, c’est ce qu’il s’est passé ce mardi matin, aux environ de 4 heures, à Fos-sur-Mer (Bouches-du-Rhône), lorsque les forces de l’ordre ont libéré les accès à la raffinerie et aux dépôts de carburants bloqués depuis lundi par des militants de la CGT. « Débloquer les raffineries, c’est illégal, a réagi  le secrétaire général du syndicat, Philippe Martinez. Monsieur Sarkozy a essayé en 2010, il a été condamné par l’OIT pour non respect du droit de grève dans les raffineries« . De son côté, Manuel Valls a promis : « Nous continuerons à évacuer les sites (…) qui sont aujourd’hui bloqués par cette organisation » . Alors, qui a raison ? 
Le rouge est de mon cru : j'ai tenu à ce que le texte rougisse là où il fait singulièrement mal.
Car Victor Klemperer, sous la botte nazie, abasourdi, consterné que les Juifs allemands puissent réemployer la lingua tertii imperii (LTI), la langue de leurs oppresseurs, nous avait bel et bien prévenus : la victime doit éviter le langage du vainqueur.